Cultura en la música.
Buena parte de las culturas humanas
tienen manifestaciones musicales. Algunas especies animales también son capaces
de producir sonidos en forma organizada; lo que define a la música de los
hombres, pues, no es tanto el ser una combinación "correcta" (o
"armoniosa" o "bella") de sonidos en el tiempo como el ser
una práctica de los seres humanos dentro de un grupo social determinado.
Independientemente de lo que las
diversas prácticas musicales de diversos pueblos y culturas tengan en común, es
importante no perder de vista la diversidad en cuanto a los instrumentos
utilizados para producir música
, en cuanto a las formas de emitir la voz, en
cuanto a las formas de tratar el ritmo y la melodía, y, sobre todo, en cuanto a
la función que desempeña la música en las diferentes sociedades: no es lo mismo
la música que se escucha en una celebración religiosa, que la música que se
escucha en un anuncio publicitario, ni la que se baila en una discoteca.
Tomando en consideración las funciones que una música determinada desempeña en
un contexto social determinado podemos ser más precisos a la hora de definir
las características comunes de la música, y más respetuosos a la hora de
acercarnos a las músicas que no son las de nuestra sociedad.
La mayoría de las definiciones de
música solo toman en cuenta algunas músicas producidas durante determinado
lapso en Occidente, creyendo que sus características son universales», es
decir, comunes a todos los seres humanos de todas las culturas y de todos los
tiempos. Dice Schopenhauer, (la música) repercute en el hombre de manera tan
potente y magnífica, que puede ser comparada a una lengua universal, cuya
claridad y elocuencia supera a todos los idiomas de la tierra.
Muchos piensan que la música es un
lenguaje "universal", puesto que varios de sus elementos, como la
melodía, el ritmo, y especialmente la armonía (relación entre las
frecuencias de las diversas notas de un acorde) son plausibles de explicaciones
más o menos matemáticas, y que los humanos en mayor o menor medida, estamos
naturalmente capacitados para percibir como bello. Quienes creen esto ignoran o
soslayan la complejidad de los fenómenos culturales humanos. Así, por ejemplo,
se ha creído que la armonía es un hecho musical universal cuando en
realidad es exclusivo de la música de Occidente de los últimos siglos; o, peor
aún, se ha creído que la armonía es privativa de la cultura occidental porque
representa un estadio más "avanzado" o "superior" de la
"evolución" de la música.
Otro de los fenómenos más singulares
de las sociedades occidentales (u occidentalizadas) es la compleja división del
trabajo de la que es objeto la práctica musical. Así, por ejemplo, muchas veces
es uno quien compone la música, otro quien la ejecuta, y otro tercero quien
cobra las regalías. La idea de que quien crea la música es otra persona
distinta de quien la ejecuta, así como la idea de que quien escucha la música
no está presente en el mismo espacio físico en donde se produce es solamente
posible en la sociedad occidental de hace algunos siglos; lo más común (es
decir, lo más "universal") es que creador e intérprete sean la misma
persona.
¿Te ha ayudado este blog a conocer un poco más sobre la música si es así?
Cuéntanos como fue
Cuéntanos como fue

muy buena información, me fue de mucho uso.
ResponderBorrarAl chile voy a clases en la tarde y no me enseñan esto.
ResponderBorrarQue elegancia la de Francia, Que Belleza la de Grecia
ResponderBorrarbuena información, ahora estoy mas informado
ResponderBorrareste artículo me ayudo a conocer mas sobre la música, algo que tanto amo gracias :D
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